Hoy queremos hablar de un tema ambiental silencioso, pero fundamental para la salud pública y el cuidado de nuestras fuentes hídricas: el uso responsable del alcantarillado sanitario.
En Aguas de Buga vemos a diario cómo malas prácticas dentro de los hogares terminan afectando ríos, quebradas y el sistema de saneamiento del municipio. Aceites usados de cocina, restos de comida, grasas, pañitos húmedos, colillas y productos de higiene personal siguen llegando a las tuberías, cuando nunca debieron hacerlo.
Estos residuos generan taponamientos, rebosamientos y descargas contaminantes, que afectan la calidad del agua, deterioran los ecosistemas acuáticos y aumentan los riesgos sanitarios para la comunidad. Además, dificultan los procesos de tratamiento y elevan los costos de operación del sistema de alcantarillado.
Por eso, desde nuestra labor diaria, realizamos mantenimientos preventivos, monitoreo de redes, jornadas de sensibilización comunitaria y campañas educativas, para promover hábitos responsables en el hogar y en los establecimientos comerciales.
La solución empieza en casa:
Nunca arrojes aceites por el lavaplatos, no uses el sanitario como caneca, y separa correctamente los residuos. Cada decisión cuenta y tiene un impacto directo en el agua que vuelve a la naturaleza.
Cuidar el alcantarillado es cuidar nuestros ríos, nuestra ciudad y nuestra salud.
Aguas de Buga reafirma su compromiso con un saneamiento responsable y un ambiente más limpio para todos.


